Archivo de la categoría: Crítica / Historia

Héctor García Cobo: Nuestro fotógrafo de la ciudad

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Por Uriel Linares

Gran parte del archivo fotográfico que retrata la vida cotidiana de la sociedad, y de sus distintas clases, fue capturado por el mexicano nacido en la Ciudad de México el 23 de agosto de 1923, y fallecido recientemente el 2 de junio de 2012, también en la ciudad más grande del mundo. Sin duda alguna se habla de Héctor García Cobo; nombrado por el escritor Carlos Monsiváis como Fotógrafo de la ciudad, por su presencia en el constante andar de la ciudad que nunca duerme.

Entre sus más grandes reconocimientos se encuentra el Premio Nacional de Periodismo; mismo que recibió en tres ocasiones, los años fueron 1958, 1968 y 1979. Además trabajó desde 1945 como periodista gráfico en distintos medios, los que destacan son: Mañana, Siempre!, Revista de América, Time, Life Cruceiros, Novedades, entre muchos otros.

Justamente para el año de 1950 Héctor García Cobo funda su propia agencia fotográfica, la cual llevó por nombre Foto Press. Para ese entonces ya existían otras organizaciones fotográficas como la agencia de los Casasola, de los hermanos Mayo y la de Enrique el Gordo Díaz. En el mismo año y siendo ya fotógrafo de planta en el periódico Excélsior, tuvo una columna en conjunto con el periodista Manuel Becerra Acosta, dicha columna se llamaba F 2.8, el cual Acosta se encargaba de escribir el texto que acompañaría a las fotografías del ya famoso Héctor García Cobo.

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Se cierra el Obturador de la fotógrafa de la calle

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Por Sofía Carranza

Recorrió el mundo para fotografiar a los desterrados y, además, retrató a grandes luminarias del cine para mostrar su lado personal. La fotógrafa estadounidense Mary Ellen Mark murió ayer en Nueva York, a los 75 años, pero dejó un testimonio de la desigualdad a través de la fotografía.

La fotodocumentalista estadounidense tenía 50 años de trayectoria, y 15 años los dedicó a enseñar su oficio en uno de los estados más pobres del país, Oaxaca. Ahí, con el apoyo de la fotógrafa documental y retratista mexicana Marcela Taboada, Mary Ellen logró familiarizarse con el lugar, la gente, la cultura y las tradiciones que reflejó en sus series realizadas en el país.

A los nueve años, con la segunda guerra fría de contexto, Mary Ellen encontró en las dolencias humanas su vocación de fotógrafa y artista, en la que se convirtió. Creció en los suburbios de Filadelfia, una ciudad caracterizada por su vida cultural, su legado histórico y su actividad artística. Ahí vio el reflejo de las desigualdades sociales. En 1964 recibió el grado de master en fotoperiodismo, por el Colegio de Comunicación de la Universidad de Pensilvania, catalogado como el mejor de su campo en Estados Unidos.

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Transformador de realidades

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Por Andrea Montes Renaud

Henri Cartier-Bresson vivía con su Leica en la mano, del amanecer al anochecer, siempre a la caza perpetua, capturando con el impulso del que no deja que se le escape una sola imagen, con una manera tan intensa de ver transcurrir la Historia, que sus imágenes no pueden ser otra cosa que grandes testimonios del siglo 20.

Después de 1932, fotografiaba con una cámara 24×36, portable, ligera, con óptica Zeiss: fue así que la cámara se convirtió en una extensión de su ojo. El protagonista de su obra fue siempre el Hombre, “(…) el hombre y su corta vida, frágil y amenazada”, pues al margen de los grandes eventos del mundo, expresar la condición humana en el seno del caótico y contradictorio siglo 20, fue su pulsión.

Del surrealismo a la Guerra Fría, pasando por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, no hay un Cartier-Bresson, sino muchos. Está el fotógrafo, pero también el cineasta y el pintor. Con el cine mudo aprendió a mirar; con el Cubismo a comunicar sus pensamientos y emociones a través de una organización plástica rigurosa.

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Wim Wenders: el fotógrafo solitario

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El famoso director de París Texas, el alemán Wim Wenders, en sus ratos libres, o viajes en los que se prepara para un rodaje, le fascina tomar fotografías, pero de una forma muy peculiar: en solitario. Quizá esta manera no es de extrañarse, pues cuando el sujeto está detrás de una cámara, en ese preciso momento, sólo existe él y lo que eligió ver de la realidad.

Como fotógrafo, por ejemplo, soy un completo solitario. Hago todo por mi cuenta, sin un ayudante. De hecho, no creo que pudiera hacer el tipo de fotos que hago si hubiera alguien a mí alrededor. Así que yo me encargo de cargar con el equipo. Lo único que necesito son mis cámaras y mi fotómetro. Ni siquiera uso trípode. Y por lo que respecta al tipo de fotos que hago, utilizo película”, dijo Wenders en entrevista para ABC.

El cineasta y fotógrafo, inició en la  fotografía al ver a su padre disfrutar de retratar con su Leica. Y fue él quien le enseñó al joven Wenders a revelar y copiar las fotografías dentro de un laboratorio. Tras su graduación,  su padre le heredó la que sería su segunda cámara. La primera que tuvo fue una de plástico a los seis años, con la cual hizo tomas de 6×6.

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La fotografía de Sebastião Salgado

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Por Vera Castillo

La humanidad (menciona Susan Sontag en las primeras líneas de su ensayo Sobre la fotografía) persiste irremediablemente en la caverna platónica, aún deleitada por costumbre, con meras imágenes de la realidad. Los seres humanos —según esta visión— continuamos conociendo nuestro entorno a través de imágenes que muestran las experiencias vividas por otros. La fotografía documental cumple una función de denuncia y homenaje al tiempo que funge como una especie de narrativa visual; esto permite a quienes están dentro de la cueva platónica observar aquello que no forma parte de su propia realidad. Es decir, el papel del fotógrafo cobra importancia en tanto se considera testigo y poseedor de aquello que puede considerarse «verdadero» y permite la democratización de las experiencias que son reales sólo para algunos.

En 2014, se presentó La sal de la Tierra, un documental sobre el fotógrafo brasileño Sebastião Salgado, dirigido por el alemán Wim Wenders y por Juliano Ribeiro Salgado, primogénito de Sebastião. El filme es colosal, no sólo porque permite observar el enorme trabajo que hay detrás de los proyectos fotográficos del brasileño, sino  porque también muestra la verdadera esencia de su obra y acerca al público a su trabajo (y a su persona) desde la idea de que ambos forman parte de una unión indisoluble. Así pues, se muestra a un Salgado construyendo historias a partir de un diálogo consigo mismo y con sus imágenes. Los narradores, Wim y Juliano, introducen la parte biográfica y la de los proyectos de Salgado, mientras que el fotógrafo profundiza en las imágenes que exponen una realidad que lo espectadores conocerán sólo a través de su experiencia, de lo que él vio.

Sebastião es sin duda un cazador de realidades desconocidas por la mayoría, en ello radica la importancia de su trabajo. La comparación entre el fotógrafo y el cazador siempre parece pertinente, pues al igual que el cazador, el fotógrafo elige a su presa, la observa con detenimiento a través del visor y la acecha con el arma empuñada en las manos, sólo jala el gatillo-obturador cuando es el momento preciso. El disparo no debe fallar. Esta idea del fotógrafo-cazador que usa la cámara a modo de arma es una analogía que Wenders encuentra al momento de filmar a Salgado: «Aprendí una cosa: tener a un fotógrafo delante de la cámara es muy distinto a filmar a cualquier otra persona. No se queda quieto, haciendo de él mismo. No. Por deformación profesional reacciona y responde usando su arma preferida: su cámara fotográfica. Devuelve el disparo».

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Exposición del guardarropa de Frida Kahlo, llega a Londres

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Un exposición fotográfica del guardarropa de la pintora mexicana Frida Kahlo (1907-1954) llega a Londres bajo la mirada de la fotógrafa japonesa Ishiuchi Miyako, de 68 años de edad.

Los vestidos de Tehuana, los corsets decorados por la propia Frida y una pierna prostética fueron guardadas por orden del Muralista Diego Rivera luego de la muerte de su esposa, las prendas que estuvieron bajo llave durante 50 años en un baño de ‘La Casa Azul’ hoy Museo Frida Kahlo, hasta el 2004, cuando el museo decidió organizar y catalogar los contenidos.

La fotógrafa japonesa Ishiuchi Miyako, fue invitada a fotografiar los más de 300 objetos de la pintora mexicana, quien sabía poco de la mexicana, llegó a conocerla a través de sus objetos personales porque la huella que dejan las pertenencias “son eventos visibles registrados en el pasado”, de acuerdo con las palabras de la propia fotógrafa.

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Morelos en la fotografía contemporánea

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Por Vera Castillo

Hace aproximadamente un mes se expuso en el Jardín Borda la obra del fotógrafo holandés Bob Schalkwijk, Morelos en la mirada de Bob Schalwijk, en la que se exhibían fotografías tomadas entre 1960 y 1980 en Tepoztlán, Cuernavaca, Cuautla y Yautepec. La exposición era una muestra más de la mirada del extranjero que construyó la identidad morelense en sus propios términos visuales. Él observó que México es un país multicultural, y que en realidad existen varios países dentro de uno. Lo mismo sucedió con sus fotografías de Morelos, pues en ellas mostraba un estado multifacético, típicamente más rural.

En la actualidad se sigue apostando por una relectura visual de Morelos a través de la mirada de fotógrafos oriundos y extranjeros. Recientemente Eduardo Castellanos Moral y Carlos Machuca Lagunas, inauguraron la muestra fotográfica Morelos: Mi tierra, mi gente en el Museo de la Ciudad de Cuernavaca (MuCiC); en ella, cada uno expone fotografías que muestran su propia interpretación de la identidad morelense y la idea de que Cuernavaca es una ciudad histórica de matices rurales.

En la serie de Castellanos (2014), hay rostros de indígenas y estructuras arquitectónicas coloniales al mismo tiempo que se muestra una Cuernavaca más moderna. A través de la ventana es una fotografía que expone los edificios Altitude elevados por encima del resto de las casas que conforman la zona al norte de la ciudad, casi como si se trataran de un símbolo de la modernidad que afloró en la Cuernavaca en las últimas décadas.

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