Archivo por meses: abril 2014

La fotografía periodística debe embalsamar un instante que existió, dice John Mraz

Ojo de Venado

Los fotoperiodistas contemporáneos “están con un pie en el documental y con el otro en la estética de sus imágenes”, situación que podría provocar, como advirtió de manera coloquial el historiador visual John Mraz, “que se queden como el perro de las dos tortas”, por lo que es necesario que se definan por la estética o por la información.

Por ello, el investigador afirmó que la fotografía periodística debe seguir teniendo una cualidad: la de ser un imagen inmersa en un contexto social en el que obtenga su significado, ya que su esencia es embalsamar un instante, un tiempo y un espacio que realmente existió.

Mraz, reconocido por sus libros sobre fotoperiodismo mexicano, en especial sobre personajes como los hermanos Mayo o Héctor García, fue el encargado de presentar la colección Ojo de Venado, que incluye a nueve fotoperiodistas que desde la década de los 80 en algunos casos o en los 90 en su mayoría, se han dedicado a retratar la vida cotidiana del país para diversos medios informativos.

Invitados por la maestría en Antropología Sociocultural del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la UAP, estuvieron presenten los fotógrafos seleccionados en la segunda etapa del proyecto coordinado por el Centro de la Imagen, con el apoyo del programa de  Fomento a proyectos y coinversiones culturales del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

A excepción de Germán Canseco, autor de Hecho en Ciudad Juárez con un texto de Vicente Leñero, participaron Víctor Mendiola, Cecilia Candelaria, Jesús Quintanar y Alfredo Estrella, autores de los fotolibros Víctor Mendiola, presentado por Gil Olmos; A veces la vida, con un texto de Aurora Noreña; Mirar para contarlo, con una presentación propia y Un día cualquiera, con un breve ensayo de Omar Meneses, respectivamente.

John Mraz resaltó la calidad de los fotolibros, y sobre todo el esfuerzo que cada uno de los fotoperiodistas imprimieron en ellos, incluidos los primeros de la serie Patricia Aridjis, Ernesto Ramírez, Raúl Ortega y Omar Meneses, este último coordinador de la serie.

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Convocatoria XVI Bienal de Fotografía

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El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes a través del Centro de la Imagen convoca a la XVI Bienal de Fotografía 2014

La Bienal de Fotografía es un certamen que convoca a fotógrafos y artistas visuales de distintas partes del país. A lo largo de los últimos treinta y dos años, ha permitido vislumbrar las transformaciones del campo de la fotografía, y las diversas formas en las que los autores jóvenes, quienes conforman la mayoría de los participantes, se aproximan al medio.

Esta Bienal es un marco en el contexto nacional para entender la escena fotográfica contemporánea y centra su atención principalmente en la obra de fotógrafos en proceso de consolidación, con el objetivo de reflexionar en las temáticas y búsquedas de la producción actual en México.

Atendiendo al presente de la fotografía, donde prevalece la efervescencia de las nuevas tecnologías y las fronteras se tornan indefinidas, es pertinente invitar a los participantes a presentar trabajos sugerentes, que detonen la reflexión sobre las distintas formas de lo fotográfico en la actualidad.

En esta edición se revisaron las reglas de la Bienal de Fotografía y los formatos de las precedentes. La nueva gestión ha considerado fundamental fortalecer el diálogo estableciendo una nueva dinámica curatorial que de cabida a otros procesos reflexivos. Es por esto que al jurado se integrarán dos curadores de reconocida trayectoria, encargados de desarrollar la propuesta de exhibición.

Dirigido a:  Fotógrafos y artistas de nacionalidad mexicana, así como extranjeros que radiquen en México, sea de manera individual o colectiva. Los participantes extranjeros deberán comprobar un mínimo de dos años de residencia en México, previos a la publicación de esta convocatoria.

Cierre de convocatoria: 14 de abril de 2014, a las 23:59 hrs. (hora de la ciudad de México).

Consultar las bases en:

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La belleza y el gusano, por Alfonso Morales

María Félix 02

1. La antigua potestad de la Muerte. Inútil toda fama o pretensión, vanos el poder que otorga privilegios y la riqueza que motiva envidias, porque el rasero de la muerte nohará a todos iguales: osamenta vaciada de scarne, polvo devuelto al polvo. Ésta, la más sencilla de las verdades a nuestro alcancefue el tema que inspiró a las Danzas Macabras (Totentanz, Danse macabre) , el género artístico-religioso que se popularizó, entre los siglos XV y XVI, en la Europa convertida al cristianismo. Los saldos trágicos de las pestes, las hambrunas y las guerras fueron el trasfondo histórico de esos tributos a la inmarcesible potestad de la Muerte; alegorías cuyos ogenes se han ubicado en los bailes litúrgicos que complementaban las enseñanzas dmisas y sermones, y que fue profusamente difundida por distintos medios: murales y estampas, libros ilustrados, teatro, música y poesía. La matriz pedagógica de las Danzas Macabras fue limagen de una procesión compuesta por personajes de distintos oficios y jerarquías –del santo Papa al humilde pordiosero–, que alternaban con un equivalente cortejo de esqueletos animados, fúnebre compañía que les recordaba y/o anunciaba su destino fatal. Las representaciones en que danzaban la mundana apariencia y el hueso desnudo, tenían el propósito de alentar entre sus espectadores el aprovecha miento virtuoso del tránsito por la vid a, aunque hubo, de seguro, quien es las entendieron como invitación al goce y derroche de los dones de su existencia fugaz.

2. Monumentos funerarios. A esa iconografía de las Danzas Macabras, y a su simbología derivada o complementaria que ya no requirió de la totalidad del esqueleto para aleccionar sobre nuestra condición mortal –como sucede con los cráneos de los memento morí o vanítas–, debe la cultura occidental su familiaridad con los huesos de ultratumba. (Paul Westheim hexplicado, en su clásico estudio La calavera, los caminos mexicanos de esa imaginería, marcada por las concepciones que sobre la muerte tuvieron las culturas prehispánicas, que tiene elas calacas festivas de los Días de Muertos su principal manifestación.) La fotografía, cuya mayor vanidad es enfrentarse al desgaste del tiempo, arrebatarle momentos a su flujo indetenibleha enriquecido aquella tradición con sus propias rondas de restos mortales. Podría decirse, incluso, que la totalidad de nuestros retratos fotográficos es la más incansable danza de una Muerte, dosificada pero constante, que se disfraza ante nuestros ojos como noticiarecuerdo, efeméride, genealogía. Tras los ro tras serios o risueños que apuntalan nuestra identidad aguarda n, ve lados, mustios, al acecho, el rictus del cadáver y la oquedad de la calavera.

En apariencia ubicadas en el lado soleado donde tienen lugar las fiestas, las celebraciones, las actividades del diario con que la vid a e reproduce y prolonga, las imágenes fotográficas tienden a ser expresión y consuelo de nuestras pulsiones tanáticas. La foto, tiempo en vilo, indicio objetivado que hace las veces de monumento funerario, «preconiza, bajo la forma fantasmática, el retorno de lo muerto» –resumen María Inés García Canal y Humberto Chávez Mayal, en El tiro de gracia, siguiendo ideas de Sigmund Freud, Roland Barthes y lean Baudrillard–.

Leer texto completo a partir de la pág. 254 en Luna Córnea 25:

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El fotoperiodismo nunca la ha tenido fácil: Jesús Quintanar

Jesús Quintanar

Un día cualquiera, de Alfredo Estrella; Hecho en Ciudad Juárez, de Germán Canseco; Víctor Mendiola, de Víctor Mendiola; Mirar para contarlo, de Jesús Quintanar; y A veces la vida, de Cecilia Candelaria, son los más recientes libros de fotografía que este lunes presentará la colección Ojo de Venado, en el auditorio del edificio Presno (Juan de Palafox y Mendoza No. 208), en el centro de Puebla, a las 18:00 horas.

Se trata de cinco publicaciones, que según Omar Meneses, coordinador de esta propuesta editorial, reflejan el trabajo documental que se ha hecho en los últimos años en la fotografía contemporánea: “Los libros son la segunda parte de la colección Ojo de Venado”. En noviembre de 2012 ya se había presentado: Ojos de papel volando, de Patricia Aridjis; Vidas en tránsito, de Ernesto Ramírez; Historia y vida, de Omar Meneses, y Contra el olvido, de Raúl Ortega.

Entrevistados por Milenio, tanto Meneses como Jesús Quintanar, ambos fotorreporteros de esta casa editorial, coinciden en que esta es una propuesta de divulgación del quehacer fotográfico documental que se hace en la actualidad, y que solo el tiempo determinará el impacto que tendrá la colección.

Jesús Quintanar dice que de alguna manera estos libros recuperan la tradición que se ha dado en el fotoperiodismo mexicano, con gente como Héctor García, Rodrigo Moya y Nacho López, de tomar las imágenes que se hacen en la calle.

“En ese tipo de fotos abordas a la gente: sus colores, sus sufrimientos, sus angustias, pero desde el punto de vista estético y humano del autor, y no tanto a partir de la línea editorial de un periódico”, explica.

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«Mano a mano» de Francia y México

Bernard Plossu

Este 20014 marca muchas conmemoraciones comunes para Francia y México: por ejemplo son 50 años de la primera visita de un presidente de Francia a nuestro país, Charles de Gaulle, fundador de la Quinta República; con motivo de ello, la siguiente semana vendrá de visita el actual presidente de esa nación, François Hollande.

Además, son 70 años de la creación del Instituto Francés de América Latina (IFAL) y se cumplen 70 y 50 años de las dos visitas del fotógrafo Henri Cartier Bresson al país.

Esta semana la embajadora de Francia en México, Elisabeth Breton Delègue, y el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, presentaron un programa cultural que hasta ahora no se había realizado: “Mano a mano: miradas fotográficas cruzadas Francia-México”, que justo inicia la siguiente semana y que incluirá 19 exposiciones (la mayor parte de las cuales será de fotografía) con alrededor de 500 obras de 100 artistas.

El Festival llegará a la ciudad de México y a cinco ciudades más del país, y abrirá el jueves próximo con una muestra que exhibirá el Palacio Nacional de Bellas Artes, Doisneau, la belleza de lo cotidiano. Robert Doisneau es autor de fotografías que son reconocidas por distintas generaciones, como la de El Beso; la mayoría de las piezas serán vintage.

Ese mismo jueves, también en Bellas Artes, y con la presencia del presidente Hollande, se inaugurará la muestra Picasso/Duncan; incluye obras de la Fundación Picasso en París y de los museos: Picasso de Barcelona, Málaga y París, así como del Centro George Pompidou, del Museo Moderna de Estocolmo y del Museo de Nueva Orleans. No se trata de una exposición retrospectiva sino de la etapa cuando el pintor español vivió cerca de Niza. Ambas muestras, sin duda, pasarán a ser de las más visitadas del público en México.

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México y Francia lanzan amplia iniciativa en el ámbito cultural

Robert Doisneau

Las exposiciones Doisneau: la belleza de lo cotidiano y Picasso: revelado por David Douglas Duncan serán inauguradas el día 10, en el Museo del Palacio de Bellas Artes, con motivo de la visita oficial del presidente francés François Hollande a México.

Ambas muestras se inscriben en la nueva dinámica de la relación entre México y Francia, expresó ayer Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), quien, junto con Elisabeth Beton Delegue, embajadora gala aquí, anunciaron el programa Mano a mano: miradas fotográficas cruzadas Francia-México.

Esa iniciativa conmemora el 70 aniversario de la creación del Instituto Francés de América Latina (Ifal) de México y medio siglo de la visita del presidente Charles de Gaulle del 16 al 19 de marzo de 1964. El nombre del programa obedece a un comentario del general, cuando desde el balcón de Palacio Nacional dijo que los dos países van siempre la mano en la mano.

Con duración de un año, el programa consiste en 20 exposiciones en la capital mexicana en cinco ciudades en el país, así como en múltiples recintos.

Respecto de la reciente presencia mexicana en Francia, Tovar y de Teresa recordó que la exposición de Frida Kahlo y Diego Rivera estuvo en el Museo de l’Orangerie y, en reciprocidad, el Museo Nacional de Antropología recibió una muestra de cerámica griega con obras del Louvre

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