Conventillo prostibulario, por Marta Dillon

Conventillo prostibulario

Las imágenes que presentamos a continuación le fueron remitidas a la redacción de Luna Córnea en 2002 por el fotógrafo argentino Ricardo Ceppi. El material fue hallado por su hija, Carla Ceppi Quigley, en la calle frente a una casa cercana a su escuela. Carla encontró cuatro tubitos con tapa, de cartón, pertenecientes a una casa de revelados de fotografía, hoy inexistente. Su leyenda decía: “CRIADO CERVINI. Sucesores de COLO, CRIADO y Cía”.

Una niña vuelve de la escuela, tal vez saltando las baldosas o entregada a los ritos con que los niños suelen aliviar la falta de sorpresa de las rutinas diarias. Tiene doce años, su uniforme de escuela privada y la curiosidad necesaria como para develar un secreto sin tener ninguna intención. Están allí frente a sus ojos, unas cuantas cajitas de cartón, cilíndricas, entre tantas otra cosas arrojadas a la vereda porque ya no hay quien les de el valor del uso. Caben en el puño de una mano, el tamaño exacto de los tesoros personales, los talismanes, las piedras, las joyas. Dentro de las cajas, en cambio, hay imágenes. Resguardadas del tiempo en una trampa tendida por la luz sobre el film, instantes eternos se conservan casi intactos en forma de negativos. La niña los reconoce, su padre es fotógrafo y destinatario del hallazgo. Él será quien termine de violar un secreto privado arrojado a la vía pública después de casi setenta años de encierro: abrigado entre las imágenes de una familia que posa en la playa está el rollo de negativos blanco y negro, ajado por la rigidez del material de su época pero lo suficientemente entero como para contar otra historia. La historia de unos hombres que una vez, cuando Argentina prometía ser el granero del mundo, entre las dos Guerras Mundiales, fueron de visita a una casa de mujeres. Una incursión privada en busca de favores sexuales, un secreto expulsado de su guarida pero que nunca termina de develarse. En definitiva estas son fotografías, registros de un tiempo y un espacio inmovilizado una vez y para siempre, pero aislados, separados de su secuencia histórica, de sus protagonistas, de los que podrían contarnos el antes y el después de los instantes eternos.

Leer texto completo:

Conventillo prostibulario

– En Luna Córnea 25. Intimidad expuesta (Conaculta, Centro de la Imagen, 2002, Bilingüe). Agotado

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