Archivos diarios: 24 abril 2013

La conciencia pictórica de Gabriel Figueroa en el imaginario nacionalista del equipo de Emilio Fernández, por Claudia Arroyo Quiroz

El indio

La obra de Gabriel Figueroa como cinefotógrafo es vasta y rica, por estar compuesta de muchas facetas marcadas por la diversidad de directores con quienes colaboró y de los géneros cinematográficos, temas y ambientes en los que trabajó. La faceta de su colaboración con Emilio Fernández ocupa, sin embargo, un lugar muy importante dentro de su obra, ya que fue en ella donde creó el estilo visual que se convirtió en el sello distintivo de su cinefotografía y que afianzó el éxito nacional e internacional del cine de este director. El trabajo de Figueroa es, quizá, el aspecto del cine de Fernández que más ha sido elogiado. Considerado como un arte cinematográfico que, nutriéndose de expresiones visuales locales y extranjeras, logró plasmar de manera única las particularidades y atributos atributos del México rural y urbano.

Si bien el trabajo de Figueroa es sin duda digno de un profundo reconocimiento, al mismo tiempo el exceso de elogio ha derivado, en ocasiones, en un confinamiento —y hasta en una fetichización— de la composición visual del cine de Fernández que, en el terreno de la crítica, ha dificultado el análisis del discurso nacionalista de sus filmes. Algunos ensayos de Carlos Monsiváis, por ejemplo, preocupados por el tema, la calidad y por identificar aquellos elementos que han sobrevivido el curso del tiempo, ensalzan la estética visual como superior al contenido literario e ideológico. En su opinión, las películas “retienen una fuerza singular, no la de su proyección ideológica, sino la vehemencia lírica, el vigor, la excelencia visual”.1  El nivel de la “proyección ideológica” es considerado entonces como un contenido objetable, superado por lo visual: “sobre el desvarío argumental y el chovinismo y el machismo, se impone la coherencia visual”. De acuerdo con el crítico, esto se debe en parte a la baja calidad de los guiones “rudimentarios”, los cuales resultan en “disparates y recitativos de la trama” y en “banalidad declamatoria”.2

Leer texto completo a partir de la pág. 181, en Luna Córnea:

http://bit.ly/1alIz4X

– En Luna Córnea 32. Gabriel Figueroa: Travesías de una mirada (Conaculta/ Centro de la Imagen/ Cenart, 2008). Disponible en librerías Educal 

En libro, más de 150 años de retrato en nuestro país

retrato

En una definición convencional, el retrato es la imagen de una persona; casi siempre se piensa en el rostro, pero a lo largo de la historia de la fotografía el género se ha conjugado de tan diferentes maneras que resulta muy complejo establecer un concepto único, lo que se refleja en el libro A través de la máscara. Metamorfosis del retrato fotográfico en México (Fundación Televisa/Lunwerg/Aperture, 2012), coordinado por Pablo Ortiz Monasterio.

“Casi se podría decir que la fotografía se inventó para hacer retratos. Luego hemos hecho foto de todo, pero en el origen era para el retrato. Parte del proyecto surge de la necesidad de mostrar qué es lo que los fotógrafos contemporáneos cuestionan en torno al retrato.

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http://bit.ly/12I39pI