Archivos Mensuales: mayo 2013

Gerardo Montiel Klint realiza una revisión de su obra

Montiel Klint

Bajo el nombre En tiempo real se llevó a cabo, el 20 y 21 de febrero de 2009, una serie de mesas redondas en el marco de la XIII Bienal de Fotografía 2008, en donde participaron los ganadores del premio y los fotógrafos cuyo trabajo fue reconocido con mención honorífica, así como los representantes de FotoFest y The Grange Prize. 

En esta ocasión les presentamos una edición de la participación de Gerardo Montiel Klint en la mesa “Diálogos con los ganadores del concurso de la XIII Bienal de Fotografía”.

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Gerardo Montiel Klint XIII BF

- El foro En tiempo real se realizó en el marco de la XIII Bienal de Fotografía en febrero de 2009 en el Centro de la Imagen.

“Experiencia y sospecha”. Exposición del Seminario de Fotografía Contemporánea 2009

Nika Milano

Toda acción educativa se basa en dos elementos clave: la vivencia y la intuición. El reconocimiento y el balance entre ambas permite adquirir la práctica necesaria para desarrollar una idea, para desplegar el potencial creativo del individuo y comunicarlo a través de medios específicos, como la fotografía.

El Seminario de Fotografía Contemporánea del Centro de la Imagen se dedica a fortalecer ambos aspectos en quienes acceden a los talleres y tutorías que lo conforman. Más allá de su conclusión en una muestra anual, el programa busca organizar cada año a un grupo de artistas y fotógrafos jóvenes para reflexionar y desarrollar en colectivo proyectos de índole individual. El proceso formativo, que dura un semestre, les lleva a profundizar en su interés por la imagen y a contextualizar sus fotografías de la manera más amplia posible, asumiendo su práctica como un modo de comprender y comunicarse con el mundo.

La muestra Experiencia y sospecha del SFC 2009 reúne la obra de diez autores identificados por su interés en hacer de la imagen un medio de investigación subjetivo, un espacio para ensayar relaciones de diversos tipos, para dar cauce al misterio de la observación y exhibir atisbos de lo ilusorio; para separar de la realidad el sentido de la mirada y presentar al público una(s) forma(s) específica(s) donde se plantean problemáticas de diversos tipos.

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http://bit.ly/10iYUAI

Luna Córnea 23. Museos, disponible en línea

LC 23

En esta ocasión, Luna Córnea analiza las bicéfalas relaciones que la fotografía ha sostenido con el museo –en tanto institución y discurso–, a veces como documento que conserva y recrea la memoria y otras como obra artística.

En esta entrega, se abordan, desde múltiples perspectivas, algunas de las vertientes del fenómeno de la exhibición: el pasaje comercial, el display, la vitrina, el frasco, las figuras de cera, las ferias mundiales, las galerías y bodegas de los museos, y la propia fotografía como el más dinámico de los escaparates. Como escribe Jorge Aguilar Mora, la mirada es también piel, tacto y deseo. Del frasco de formol a la galería no hay mucho trecho. El espacio en donde un objeto se exhibe se convierte en museo, en un microcosmos capaz de reflejar tanto lo insólito como lo cotidiano. Pero el museo no es sólo un espacio físico, es también un espacio imaginario. André Malraux habló del “museo sin muros” que circulaba por el mundo a través de las infinitas reproducciones de obras artísticas y Marcel Duchamp construyó una galería que no rebasaba las dimensiones de una maleta.

Por supuesto, no deja de mencionarse una de las primeras apariciones de la fotografía como arte en un museo, o para ser más exactos, en una feria mundial. El escritor Eduardo Cadava rastrea el origen de la fotografía en Pompeya y el reconocido fotógrafo japonés Hiroshi Sugimoto describe su fascinación por las figuras de cera: fotos que son representación de la representación.

En un exhaustivo artículo, Christopher Phillips analiza los enfoques e inclinaciones que han marcado la curaduría fotográfica del Museo de Arte Moderno de Nueva York, uno de los centros más influyentes en la valoración y el desarrollo de la fotografía en el siglo XX. Quetzalcóatl es revisitado por Georgina Rodríguez, quien nos ofrece una crónica de cómo en los años treinta se intentó sustituir a Santa Claus por el ídolo prehispánico. Ricardo Castro narra su experiencia como fotógrafo especializado en la restauración del patrimonio cultural. Una breve cronología da cuenta de las paulatinas revelaciones de los murales de Bonampak. Armando Bartra narra la historia de cómo unas esculturas de arcilla se convirtieron en fotonovela maoísta. Daniel Samoilovich habla sobre el pentimento, las imágenes ocultas y negadas por la obra terminada. Saulo Bambi, fotógrafo italiano de especies naturales, presenta su trabajo sobre las figuras anatómicas del Museo La Specola de Florencia.

Mauricio Ortiz continúa hurgando entre los inagotables fragmentos del cuerpo humano: en esta ocasión los que el formol conserva como lo hace la fotografía con los recuerdos. Procedente de los acervos del Museo de Historia de la Fotografía Fratelli Alinari, se ofrece la imagen en que la vida y la muerte cruzan miradas. Por último, Naief Yehya anuncia la llegada del archivo del futuro: el archivo Corbis, una más de las propiedades del multimillonario Bill Gates. Todo esto y muchas otras cosas hallará en las galerías fotográficas del número 23 de Luna Córnea.

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http://bit.ly/109p3lw

- Luna Córnea 23. Museos (Conaculta, Centro de la Imagen, Cenart, 2002, Bilingüe). Disponible en librerías Educal

“Orden abierto”. Exposición de los Seminarios de Fotografía Contemporánea 2007 y 2008

Andrés Arenas

Cada año, el Centro de la Imagen convoca a la participación de un grupo de fotógrafos y artistas de diferentes países (en la presente muestra se encuentran obras de autores de Argentina, Bélgica, Chile, Colombia, España, México y Suiza), para desarrollar un proyecto creativo dentro del Seminario de Fotografía Contemporánea que ocurre en nuestras instalaciones entre los meses de junio a noviembre. Este espacio, derivado de la actividad formativa que ha sido parte medular del CI desde su fundación, busca asociar la reflexión a la práctica del oficio fotográfico tendiendo un puente, además, con la circulación del trabajo de manera profesional, con el fin de que el seminario sirva como plataforma de despegue para las carreras profesionales de los participantes, por lo regular jóvenes que han concluido o se encuentran en etapas avanzadas de sus estudios de licenciatura.

El seminario tiene un alto grado de flexibilidad en sus contenidos y sus procesos académicos, como es propio de la formación-producción en colectivo, es decir, es un espacio diseñado para que tutores, maestros y alumnos compartan sus conocimientos y desarrollen su creatividad tanto al impartir sus talleres como al concretar su proyecto en una serie de imágenes que tiene un común denominador, tanto temático como formal. Por primera vez, el resultado de este programa se presenta en el marco de la XIII Bienal de Fotografía 2008, buscando reforzar la vinculación de sus participantes con el campo profesional.

- Orden abierto se exhibió del 19 de febrero al 31 de marzo de 2009.

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Culpa, deseo y creación

Maru de la Garza

“Ser madre te hacer ver hacia atrás. Es un episodio en el que te preguntas cosas como ¿de dónde vengo? ¿quién soy?”, dice Maru de la Garza.

“La maternidad está vista como Disneylandia pero no es así: es algo muy complejo”, opina Magali Lara.

“En muchos casos la maternidad acaba siendo no voluntaria, no pensada”, sostiene Mónica Mayer.

“Está muy mitificado el papel de la madre y existe muchísima culpa para hablar de las cosas que no son necesariamente positivas, o que no se viven como un gozo; si lo dices pareciera que te estás quejando y no es un queja”, afirma Grace Quintanilla.

“Replegada hacia adentro, ensimismada, suspendida entre dos tiempos. Miedo a moverme, cualquier movimiento puede provocar un derrumbe, dejar salir monstruos insospechados, aterradores. Mi miedo de niña. El miedo a lo de adentro”, escribe Ana Casas Broda en Kinderwunsch, libro que está por publicar.

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Paulina Lavista comparte su “ímpetu de juventud”

Paulina Lavista

Luego de nueve años, la reconocida fotógrafa Paulina Lavista inauguró, la noche del jueves, una retrospectiva con 75 imágenes. Se trata de Momentos dados, que se puede visitar en el Centro Cultural Isidro Fabela Museo Casa del Risco.

La muestra reúne una serie de momentos que me fueron puestos por el azar, comentó la artista. El título se inspira en un poema de Stéphane Mallarmé, en el cual el autor francés escribió: un golpe de dados nunca invalidará el azar. En ese sentido, muchas de estás fotos fueron tomadas con lo que se entiende como buena suerte, considera Lavista.

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Muestra de Manuel Ramos traslada a la capital de principios del siglo XX

Manuel Ramos

El próximo lunes se inaugura en la rejas de Chapultepec la exposición Paseando por la ciudad: fotografías de Manuel Ramos 1900-1940que reúne 125 imágenes de este germinal fotógrafo mexicano; este trabajo contó con la coordinación general de Elia del Carmen Ramírez Bocardo, la curaduría de Carolina Herrera Zamarrón, textos de Alfonso Morales Carrillo en el ejemplar Manuel Ramos, fervores y epifanías en el México moderno, y la digitalización de imágenes de Agustín Estrada de Pavía.

La especialista Ramírez Bocardo informó que Manuel Ramos pertenece a la primera generación de fotoperiodistas mexicanos. Nació en San Luis Potosí en 1874, y fue hombre de múltiples facetas: fotógrafo, inspector de monumentos coloniales, fotomontajista, propagandista de la fe católica, cultor de las bellezas naturales, retratista de personas, animales y cosas.

La muestra se inaugura el lunes 13 de mayo a las 13 horas en la rejas de Chapultepec, Paseo de la Reforma s/n, ciudad de México. Se exhibe hasta el 11 de agosto de 2013.

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Cabezas resucitadas y placer visual: 1903-2003, por Itzia Fernández

George Méliès

Desde sus inicios, el cine mudo estableció una relación estrecha con el circo y las artes asociadas, en particular con la magia y la prestidigitación. Para abordar esta compleja y rica unión, hay que considerar el horizonte cultural en que nace el cinematógrafo y las huellas impresas en los materiales fílmicos. Intentemos pensar cómo convivían estas prácticas con el nuevo aparato. No había cine en el sentido moderno que conocemos, sino varios tipos de cinematografias de atracciones.

En 1895 apareció el cinematógrafo en medio de ciudades pobladas de vitrinas y teatros con espectáculos de ilusión óptica (prestidigitación, fantasmagorías, linternas mágicas, cromatropos, taumatropos, etcétera), donde el movimiento era un elemento de atracción en las fiestas de feria.

París era la capital del circo: estaban el Cirque d’Eté, Cirque d’Hiver, el Médrano, el Nouveau Cirque y los hipódromos. Más tarde estos circos se convertirían en salas de proyección y los teatros ambulantes se volverían sedentarios. En estos lugares se experimentó con la sonorización de la imagen: el Phono-Cinéma-Théatre. Reinaba una atmósfera compuesta por los programas del teatro de boulevard, los mimodrames del Cirque Olympique, las Jéeries de Chiitelet, los espectáculos de prestidigitación y las atracciones de óptica –introducidas en el siglo XIX por Daguerre, con los panoramas, y Ciceri, el gran escenógrafo del teatro de efectos. (1)

1. Jenn, Pierre, Georges Méliès cinéaste: le montage cinématographique chez Georges Méliès, París, Albatros, 1984, pp. 97-106.

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Cabezas resucitadas y placer visual

- En Luna Córnea 28. Ilusión (Conaculta, Centro de la Imagen, Cenart, 2004, Bilingüe). Primer volumen de la Trilogía del Circo. De venta en librerías Educal

Una noche de ferragosto

La dolce vita

No es claro el origen de las palabras italianas (paparazzo, en singular; paparazzi en plural) que designan ese curioso oficio de perseguir y retratar celebridades, capturando imágenes que los medios y secciones especializadas en la vida cortesana y los espectáculos convierten en ensoñación colectiva. Pero de lo que no hay duda es que fue el director Federico Fellini, con la película La dolce vita (1960), quien popularizó el término a través del personaje Paparazzo, que representó el actor Walter Santesso: un fotógrafo que era amigo del periodista que protagonizaba Marcello Mastroianni. Al decir del curador Germano Celant, la semejanza onomatopéyica con la palabra siciliana que da nombre a un mosquito –papataceo- se relaciona con la descripción que Federico Fellini hizo de ese encimoso cazador de imágenes: “Paparazzo me sugiere un insecto volador, ruidoso, punzante, incisivo”. El propio director hizo un dibujo de aquel personaje, en que lo representa sin estructura ósea, al acecho, dando a entender que los paparazzi, al igual que los mosquitos son parásitos.

En el acucioso número que la revista American Photo (julio-agosto de 1992) dedicó a este subgénero fotográfico, se propone una fecha exacta para su nacimiento: una noche de Ferragosto, el 15 de agosto de 1958, cuando ocurrió un altercado entre un grupo de fotorreporteros free lance y el rey Farouk de Egipto, en la ciudad de Roma. Massimo di Forti, en su artículo “Cuidado con el flash. Ahí vienen los paparazzi” (Aperture), reconstruye lo sucedido de la siguiente manera: “Secchiaroli y tres de sus colegas –Pierluigi, Uberto Guidotti y Giancarlo Bonora- llegaron en sus Vespas a la Vía Veneto, donde Farouk, rey de Egipto, estaba sentado en el Caffé Doney1, con su hermana y la cantante Irma Capece Minutolo. Fue Secchiaroli quien desató el alboroto, tal vez para no quedarse atrás y para alardear de sus propias proezas ante sus amigos. Sin previo aviso, saltó frente a Farouk. El monarca, temiendo ser atacado, tomó al fotógrafo por el cuello. Mesas y copas salieron  volando, en una refriega que parecía salida de un western de los años cincuenta. Y la noche apenas comenzaba. Media hora más tarde, en un sitio cercano una violenta reyerta se desató entre Ava Gardner y Anthony Franciosa. Y poco más tarde, los paparazzi inmortalizaron a Anita Ekberg y a su marido, Anthony Steel, abriéndose paso, cayéndose de borrachos, por las calles de la ciudad. Todo esto bastó para avivar la imaginación de los medios de comunicación. En el semanario L’Espresso apareció un título elocuente: ‘Cacciatori di teste a colpi d’objettivo’ (Cazadores de famosos a golpe de lente).”

Lo que comenzó en aquella noche en una Roma desierta, hoy, 44 años más tarde, es uno de los principales estrategias del ilusionismo contemporáneo…

nota 1. En la edición mencionada de American Photo, David Schonauer, citando a Diego Mormorio, sitúa el altercado en una mesa al aire libre del Café de París.

- En Luna Córnea 25. Intimidad expuesta. (Conaculta, Centro de la Imagen, 2002.) Agotado

Cómo me olvidé de Lázaro Blanco, por Mauricio Alejo

Lazaro Blanco

Fue más o menos en 1988 que me encontré un libro de Lázaro Blanco que no sabía que iba a influenciar mi vida. No fue de esas influencias que van creciendo poco a poco, como los libros a los que uno vuelve una y otra vez. Fue más bien una de esas revelaciones contundentes que sólo necesitan suceder una vez y que mandan ondas de choque en todas direcciones durante mucho tiempo.

A esa edad la verdad es que no había adquirido ningún gusto especial por la fotografía, más que esa fascinación difusa tan común entre los que tenemos alguna inquietud artística. No recuerdo si para ese tiempo yo ya había comprado un cuarto oscuro, pero muy posiblemente sí, y seguramente todavía estaría asombrado por la manera en que aparecen las imágenes en el papel fotográfico. No más que eso.

Lo que pasó cuando vi aquel libro es que fui testigo de lo que nunca le había visto hacer a la fotografía: convertir en bello lo que no tenía ningún modo de serlo. Eso por sí mismo ya era suficientemente inquietante, pero más extraño que la experiencia de belleza inusitada, era este otro sentimiento aún más incisivo de querer entender con urgencia cómo es que lo había logrado. Y así era como veía aquellas fotos, las auscultaba más que contemplarlas, tratando de descubrir en lo evidente algún mecanismo secreto. La verdad es que no pude entender mucho. De esa experiencia recuerdo la fascinación y la frustración, y quizá fue ésta última la que me lanzó con mucha más convicción a hacer fotografía. Yo creo que comprendí que, a falta de entendimiento, la única manera de poseer aquel conocimiento era replicándolo.

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Como me olvide de Lázaro Blanco

En Luna Córnea 33. Viajes al Centro de la Imagen I (Conaculta, Centro de la Imagen, Cenart, 2011). De venta en librerías Educal http://www.educal.com.mx