*Presentan libro este jueves en el Centro de la Imagen
Nora Kurtz conserva la grande y antigua llave con la que su padre solía abrir el portón de su casa porque tiene la esperanza de que un día les devuelvan a los palestinos todo lo que les han “robado”.
Al frente de la asociación civil Existencia, Kurtz defiende a su pueblo de la política de ocupación de Israel, según el relato con el que abre el libro Palestina. Historias que Dios no hubiera escrito.
http://www.reforma.com/cultura/articulo/642/1282432/
Advertisement


