*Presentará libro en el Centro de la Imagen
El fotógrafo mexicano Daniel Aguilar lloró en Palestina. Tenía unos días en Oriente Medio y estaba impresionado con lo que veía: niños peleando contra el ejército israelí. Los menores lanzaban piedras a un tanque militar y eran repelidos con gases lacrimógenos.
“Lloré al recordar que no valoro lo que tengo. No pienso en cambiar las cosas, porque para eso primero tengo que cambiar yo: a mí un narcotraficante no me ha hecho nada, pero sí a un vecino. Es más agresivo darle dinero a un patrullero y subirle a la música en tu casa, que decir: los judíos son unos malditos, porque al hacerlo tienes que preguntarte: ¿tú cómo eres?”, dice el fotorreportero.
http://impreso.milenio.com/node/9096528



La agresión es injustificada siempre, si respetamos podemos vivir mejor, claro que el respeto se pierde donde la agresión comienza y viceversa, ojala y un día seamos tod@s lo suficientemente concientes para no agredir ni permitir la agresión.